Sos del Rey Católico es un municipio de la provincia de Zaragoza perteneciente a la Comarca de las Cinco Villas, conserva todo su ambiente medieval en las empinadas callejas de su núcleo urbano. Su proximidad a Navarra hizo que fuera una importante plaza militar, para posteriormente sufrir todo tipo de intrigas políticas, nació aquí Fernando el Católico, y hechos guerreros hasta ser cabecera de la comarca de las Cinco Villas.
En él se encuentra la iglesia parroquial de San Esteban, edificada en el siglo XI, en la parte más alta de la Villa, junto a los restos del castillo del que permanece un torreón que engloba la torre del homenaje. Se compone de tres naves y cabecera triabsidial sobre una cripta de similar planta para salvar el desnivel del terreno, al igual que en el castillo de Loarre o Murillo de Gállego. En su interior hay numerosos capiteles historiados tanto en los apoyos de los arcos formeros y fajones de la nave como en los de los arcos decorativos del ábside. Destaca en la cripta las bellas pinturas murales de estilo gótico, datadas en el siglo XIV, que ornan la bóveda de su ábside central. Cabe renombrar igualmente su portada, bajo un atrio con bóveda de crucería, compuesta de tres arquivoltas decoradas con figuras apoyándose en columnas cuyos fustes son alargadas figuras humanas y con un tímpano en el que se representa un Pantocrator rodeado del Tetramorfos. Transversalmente a la nave, cruza por debajo un pasadizo abovedado, con capiteles decorados, que enlaza el castillo con la cripta, para terminar, tras una escalera, en la portada.
Un restaurante que os recomiendo es “As Bruixas”, C/ Fernando el Católico 25- telef. 948 88 84 15, en la barra podéis tomar unas cervezas en vaso de sidra (ellos le llaman penalti) acompañado de unas aceitunas que ellos mismos maceran y que tienen un sabor a curry buenísimo, luego cenar en su restaurante es un lujo, platos de diseño a precio razonable, también la decoración es acorde al ambiente del pueblo, seguro que os gusta. Yo particularmente pedí lechal al horno, Arashi pidió tallarines de sepia.

El diseño de sus platos como podeis ver es realmente bueno.
También os recomiendo pasear por el pueblo por la noche, tienes la sensación de estar en época medieval, y sobre todo visitarlo en invierno, es un auténtico placer. Sus luces mortecinas, sus calles empedradas, sus construcciones de piedra te transportan a tiempos en los que los caballeros transitaban sus callejuelas armados espadas y escudos, con mallas de cota y paladines a su servicio…………

